La vocación, como la fe, la amistad y el amor, es un asunto de generosidad y de riesgo.
| Hna. Bertha en la Celebración de sus Votos Perpetuos, Celebración precedida
por Mons. Daniel Tuyley Murphy.
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Cuando Dios invita a su seguimiento, se muestra respetuoso. Mira lo esencial de la persona, no la apariencia. Su invitación es como el tono de la insinuación, de la brisa suave, que no violenta ni fuerza la libertad del hombre, "Si quieres..."
Esta fue la experiencia que atravezó la vida de las fundadoras de San José de Tarbes, se dejaron envolver por el absoluto y con generosidad respondieron a su invitación. Escucharon la invitación y juntas tuvieron las inspiración de responder.
En este mes dedicado a la juventud, es también oportunidad para mirar hacia donde vamos encaminando la vida, ideales, inquietudes y que puedo hacer con ella a favor de otros en una vocación concreta, la opción a la Vida Religiosa.
Permitirse el tiempo para "Discernir", es lo mismo que pesar razones, escucharse a uno mismo y a los demás, escuchar a Dios en la oración, analizar, reflexionar. Mientras más difícil es el proyecto que uno quiere realizar, mayor debe ser el cuidado de preguntarse si uno tiene suficientes cualidades para llevarlo a cabo. DIOS LOS BENDIGA.
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